Fuego, Aire, Agua y Tierra.

Transmitimos Valores

El sistema de casas del Centro de Educación AYS está inspirado en la tradición educativa británica y tiene como objetivo fomentar la convivencia, el trabajo en equipo, la sana competencia y el sentimiento de pertenencia.

Todos los alumnos forman parte de una de nuestras cuatro casas: Fuego, Aire, Agua y Tierra. Cada una representa valores que el colegio quiere transmitir en el día a día, tanto en el ámbito académico como en la convivencia, el deporte y la participación escolar.

La asignación se realiza de forma aleatoria a partir de 1º de Infantil. Cuando un alumno pertenece a una casa, sus hermanos menores se incorporan también a la misma, reforzando así el vínculo familiar y el espíritu de equipo.

A lo largo del curso, los alumnos pueden sumar puntos para su casa mediante el esfuerzo académico, el buen comportamiento, la participación en actividades, la iniciativa personal y los valores de convivencia.

Además, se organizan jornadas de idiomas, música, cultura y deporte, en las que los alumnos aprenden, disfrutan y trabajan juntos para conseguir puntos para su casa.

Al finalizar el curso, la casa con mayor puntuación recibe la copa de los vencedores, en un acto de celebración que reconoce el esfuerzo, la implicación y el compañerismo de todos los alumnos.

Este sistema ayuda a crear una comunidad educativa más unida, participativa y motivadora, donde cada alumno se siente parte de un equipo.

Presentamos nuestras cuatro…

HOUSES AYS

El agua es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza y el compuesto más abundante de la Tierra. Es fuente de vida, medio en el que se desarrollan los procesos biológicos y un recurso natural irreemplazable. Su presencia nos rodea constantemente y nos recuerda la importancia de su cuidado y conservación para garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Como símbolo, el agua representa la sensibilidad, las emociones y la conexión con nuestro mundo interior. Nos invita a percibir aquello que no siempre se ve, a expresar lo que sentimos y a aprender a atravesar nuestras emociones. A veces puede sentirse como un gran movimiento interior, intenso y transformador; otras, como la calma de un lago, serena, profunda y contemplativa.

El fuego es otro de los grandes elementos de la naturaleza. Desde la antigüedad, ha estado vinculado al sol, la fuerza, el conocimiento, el progreso y la transformación. También simboliza la renovación del espíritu, como representa el mito del Ave Fénix, que renace de sus propias cenizas.

En distintas culturas, el fuego ha sido asociado a grandes figuras mitológicas, como el dios egipcio Ra, relacionado con el sol, o Helios, el titán de la mitología griega que guiaba el carro solar.

La energía del fuego es radiante, cálida, intensa y transformadora. Brilla, impulsa y despierta el deseo de avanzar. Representa la alegría de vivir, el entusiasmo, la pasión y la energía que mueve a las personas a actuar, crear y superarse.

La tierra es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza. Su significado se asocia con la vida, la nutrición, la flora, la fauna, la estabilidad, la familia y las raíces. Representa aquello que sostiene, protege y permite crecer.

Aunque puede verse alterada por acontecimientos extraordinarios, la tierra siempre encuentra la forma de recuperar el equilibrio y volver a poner cada cosa en su lugar. En distintas culturas ha estado vinculada a las deidades de la agricultura y la fertilidad, como Deméter, diosa de la agricultura en la mitología griega.

La energía de la tierra es sólida, concreta, estable y perseverante. Su ritmo es pausado, porque respeta el tiempo natural que cada proceso necesita para desarrollarse. Representa la capacidad de construir paso a paso, de mantenerse firme y de seguir adelante con constancia. Para la tierra, rendirse no es una opción.

El aire es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza. Presente en todas partes, representa la libertad, el movimiento, la comunicación y la creatividad. También se relaciona con la música, la danza, la poesía y las artes, expresiones que fluyen, se transforman y conectan a las personas.

En la cultura griega, el aire estuvo vinculado a las musas y a distintas figuras mitológicas, representadas con vestimentas ligeras que parecían danzar al viento. Incluso en esculturas de piedra, podía percibirse esa cualidad etérea, delicada y llena de movimiento.

La energía del aire es libre, ligera, cambiante y expansiva. Como el viento, fluye y se adapta. Es un vehículo de información, capaz de llevar y traer ideas, palabras y pensamientos. Representa la capacidad de mirar las cosas con perspectiva, claridad y objetividad.

Resultados obtenidos a lo largo de estos años.

Palmarés

Curso 2015 – 2016.
Curso 2016 – 2017.
Curso 2017 – 2018.
Curso 2018 – 2019.
Curso 2019 – 2020.